Retrato del artista adolescente (1916), James Joyce

 

Retrato del artista adolescente "

A portrait of the Artist as a Young Man )  1916

James Joyce  (Irlanda 1882-1941 Suiza_58a)

Ed. Alianza 1978/2007, 293 pp.
trad. Dámaso Alonso


Es posible que una aborde este libro como dando un rodeo hasta llegar al Ulysses (1922) del mismo autor, sabiendo que éste tiene una prosa más asequible y menos experimental. Pero lo que menos podía suponer es que este texto me indispusiera de forma total en contra de Joyce.

Se trata de una especie de autobiografía interpuesta cuyo protagonista es Spephen Dedalus, personaje que también aparece en el Ulysses y viene a ser como el alter ego del escritor. Todo lo que explica y le sucede a Dedalus es prácticamente lo mismo que lo que vivió el autor.

Se inicia sobre los seis años de la criatura y cuyos recuerdos son expresados con la mentalidad de esa edad. La familia, los padres, los parientes, el ambiente rural, el frío que nota en todos los lugares, el sentimiento de debilidad física, la Irlanda católica dependiente de la Iglesia, el ambiente político, etc.  A medida que el niño crece sus pensamientos se van volviendo más complejos y va pasando por diferentes etapas, sin embargo y desde que entra en la escuela de los jesuitas, estos ejercerán una influencia infinita en su personalidad.

Pasa Stephen de los seis años aproximadamente a los veinte entre su familia con bastante avatares económicos y la escuela donde brilla gracias a su fina inteligencia. Incluso quieren reclutarlo para la orden, pero Stephen es una persona complicada. Por un lado ha intentado ser profundamente religioso y atenerse a los deberes cristianos, más consigo mismo que hacia los demás, en un egoísmo descarado y descarnado, hipócrita y meapilas de ese estilo jesuítico de orgullo y engreimiento. Pero por otro tiene una naturaleza muy sensual que le impide rendirse a lo eclesiástico. Por su familia, tan irlandesa ella, llena de contradicciones y de hijos siente cierto rechazo y a sus diez hermanos que ni nombra, ni parece que existan los trata como ropa sucia.

Al final de su adolescencia el artista se ha convertido en una persona bastante insoportable que compensa su debilidad física y falta de posibles con su acerada inteligencia, con un interés importante por todas las cuestiones de estética, pero toda ella llena de escolástica y patrística medieval cristiana con la que se siente importante y mejor que los demás.

Al final lo que se impone es el exilio para alejarse de todo aquello con lo que no se siente a gusto, pero que llevará consigo hasta el final de sus días.

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